Táctica aplicada en el Voleibol

TÁCTICA EN EL VOLEIBOL

Desde el punto de vista metodológico es cierto que no deben separarse en lo posible los aspectos técnicos de los tácticos, sin embargo, para el mejor estudio de ellos se hace necesario distinguirlos.

El desarrollo táctico del voleibol está muy relacionado con las características técnicas de cada jugador en nuestra sección de FUNDAMENTOS TÉCNICOS se mencionan algunos conceptos básicos para mejorar la técnica que se aprovechará en nuestro desempeño como jugadores de piso o de arena. Recuerde que una correcta técnica evita el desgaste de nuestro organismo.

La táctica se puede dividir en individual y colectiva, generalmente pensamos que la táctica colectiva o “del equipo” es principal, pero la táctica individual sumada permite que la táctica colectiva sea efectiva en marcadores y adecuado trabajo de equipo.

TÁCTICA INDIVIDUAL EN EL JUEGO DEL VOLEIBOL

La táctica individual en voleibol es la forma de pensar del jugador y en consecuencia moverse en el terreno condicionado esto a las reglas específicas del deporte (su área de juego, red, formas de manipulación del balón, etc.), al sistema y forma de juego del contrario y de su equipo, las condiciones externas que influyen sobre él en el juego.

Todo esto se cumple cuando se considera que no se trata solamente de cómo él piensa, sino cómo coordina estas ideas con sus compañeros de equipo (táctica colectiva). Por lo tanto el nivel del jugador será determinante para construir posteriormente el juego colectivo de un equipo.

En voleibol tenemos:

TÁCTICA INDIVIDUAL DEL PASADOR

Su táctica individual radica en primera línea y como fundamental en tratar de burlar el bloqueo contrario asegurando que los rematadores de su propio equipo ejecuten el mismo con la mínima cantidad de bloqueadores y hasta si es posible que se realice el remate sin bloqueo.

Para ese debe considerarse:

  • Parábola de salida del balón después de haber hecho contacto con el recibo.
  • El propio dominio técnico del pasador.
  • Los rematadores del propio equipo, características de cada uno de ellos (talla, función, posición, etc.), potencialidades y deficiencias de cada uno.
  • El sistema de juego del equipo
  • La forma de juego del equipo
  • La táctica colectiva y su objetivo
  • El bloqueo contrario (virtudes y deficiencias)

 

TÁCTICA INDIVIDUAL DEL SACADOR

La táctica individual del sacador está caracterizada por ser en la práctica la única forma de manifestación en voleibol que depende sólo del propio nivel técnico-táctico del jugador.

Ella estriba en tratar de:

  • Anotarse un punto directo sobre el contrario
  • Realizar un cambio de servicio (cambio de bola) para su equipo
  • Obstaculizar el ataque contrario de forma tal que no puedan construirlo de la forma más óptima.

Ello condiciona que el jugador tenga que considerar:

  • Estado momentáneos de los tantos (si está aventajado o no sobre el contrario).
  • Dominio y repertorio técnico del sacador
  • Objeto táctico – colectivo del equipo.
  • Las propiedades y condiciones de la sala de juego
  • Sistema de juego del equipo contrario
  • Lugar donde se encuentren los de mayores deficiencias en el recibo del equipo contrario.
  • Formación de recibo del contrario.

TÁCTICA INDIVIDUAL DEL DEFENSA DEL SAQUE

De los elementos técnicos es este el más pobre en cuanto a su repertorio táctico individual, pues la gran mayoría de sus acciones están condicionadas por la táctica colectiva del equipo. Por este motivo ella se limita a: que el contrario no lo sorprenda con el saque y provoque faltas directas con el mismo o no pueda contribuir de la mejor forma a la construcción del ataque de su propio equipo.

Para esto es importante que él considere fuertemente:

  • Su zona más deficiente para recibir
  • El jugador y zona donde debe enviar el balón
  • Si debe proteger a un compañero deficiente en el recibo
  • Confianza en su propio dominio técnico
  • Si se encuentra alejado o cerca de la red.
  • Ocupar su posición lo más rápidamente posible en relación con el área bajo su responsabilidad.
  • Conocer de antemano la especialidad en el ataque del jugador de turno.
  • Tratar de averiguar anticipadamente las intenciones del contrario
  • El sistema y forma de juego del equipo.

TÁCTICA INDIVIDUAL DEL REMATADOR

En la táctica individual del remate la importancia radica que mediante ella el jugador puede anotar un punto directo sobre el contrario (ella culmina la acción de ataque) o procurar de la misma forma el cambio del servicio, o por lo menos dificultar la defensa del contrario y no pueda estar en las mejores condiciones de construir un contraataque eficaz.

El objetivo táctico es burlar la defensa y el bloqueo contrario.

Para eso se debe tener en cuenta:

  • Su función como rematador (principal o auxiliar, etc.)
  • Posición que ocupa en el terreno en el momento que debe producirse el ataque (zona IV, III, II o zaguero).
  • Posibilidades de recibir el pase, tipo de él y la calidad del mismo.
  • Sistema y forma de juego del equipo
  • La combinación con la cual se pretenda realizar el ataque (penetración u otra forma)
  • Si existen posibilidades de ejecutar un cruce (23, 32, etc.), su responsabilidad de cumplir con su tarea táctica.
  • Su propio repertorio técnico
  • El bloqueo del contrario
  • Formación de la defensa del contrario
  • Sus propias posibilidades físicas y volitivas

TÁCTICA INDIVIDUAL DEL BLOQUEADOR

Este es un elemento técnico el cual su táctica ya sea individual o colectiva va a ser decisiva para el resultado final de la acción. La táctica individual está dirigida principalmente desarrollar de manera efectiva:

  • Detectar la dirección en la que se producirá el remate
  • La forma de colaboración de brazos y manos
  • El desplazamiento de las manos y brazos por encima del borde superior de la net en el último momento del remate del contrario.
  • Posición ventajosa con vista a poder desplazarse con la mayor facilidad posible y rapidez hacia el lugar del salto.
  • Selección del lugar para efectuar el salto.
  • Determinación del momento para el salto
  • Conocer anticipadamente las intenciones del contrario
  • Altura que debe alcanzar en el salto (no siempre es máxima).
  • La táctica del equipo.
  • Función y tareas específicas propias
  • Sus propias potencialidades físicas.

TÁCTICA INDIVIDUAL DEL DEFENSOR DEL CAMPO (DEFENSA DEL REMATE)

La táctica de la defensa del campo al igual que en la defensa del saque (recibo) está muy supeditada a la táctica colectiva del equipo. Independientemente de ello las acciones individuales del jugador de la defensa serán decisivas para la victoria del equipo.

EL objetivo táctico será defender el balón posibilitando un contraataque y el jugador debe desarrollar el desplazamiento y coordinación de sus movimientos con el objetivo de colocarse en la posición más ventajosa con relación a:

Estar en la zona lo más temprano posible hacia la cual el rematador contrario supuestamente dirigirá el balón (anticipación).

Tener la suficiente memoria táctico-técnica para resolver lo antes posible situaciones en las cuales debe hacerse contactos con balones que rebotan el bloqueo (reacción).

Según la zona en lo que se encuentra, ser capaz de decidir rápidamente si permanece en su zona de origen o se desplaza a defender un engaño (toque).

Por lo tanto considerará:

  • Su propio nivel técnico y repertorio técnico-táctico
  • Evaluar desde el recibo las posibilidades de ataque del contrario
  • Cubrir lo más temprano posible su área para defender
  • Detectar las intenciones del rematador contrario (anticipación) y sobre esa base seleccionar el lugar propicio para defender.

FUNCIÓN DE LOS JUGADORES SEGÚN SU POSICIÓN

Pasador: encargado del segundo pase. Su función es la construcción del juego de
ataque del equipo, por lo que es clave a la hora de diseñar el mismo.
Rematador: encargado del tercer pase. Debe ser jugador alto, dotado de buen salto
y numerosos recursos de ataque, pues se encarga de la culminación del juego
Universal: jugador que realiza indistintamente funciones de colocador o rematador
Opuesto: es el jugador dispuesto en oposición al colocador. Suele ser el mejor
atacante. Tiene varias funciones entre las que cabe destacar el remate desde zona
zaguero; suele ser buen receptor y bloqueador
Líbero: es un especialista n defensa (buen receptor). Ve limitada su actuación
debido a una serie de reglas como: no puede golpear el balón cuando este está por
encima de la red en ataque; no puede sacar, bloquear o ayudar al compañero; las
sustituciones son ilimitadas pero deben hacerse en momentos concretos; lleva
camiseta de distinto color.

TÁCTICA COLECTIVA EN EL JUEGO DEL VOLEIBOL

SISTEMA DEL JUEGO

El concepto de sistema desempeña una importante función en nuestros días, en la filosofía, la ciencia, la técnica y en las actividades prácticas. Se entiende por sistema el conjunto de elementos que tienen relaciones y conexiones entre sí, y que forman una determinada integridad.

De acuerdo con lo planteado anteriormente, el sistema de juego respectivo para un equipo determinado, contiene la distribución más exacta posible de las funciones, las posiciones y los espacios a cubrir, tanto para los primeros seis jugadores, como para los suplentes en todas las formaciones y fases de la defensa y el ataque. Eso también incluye los medios y procedimientos a emplear.

Para la organización y aplicación del sistema de juego hay que considerar lo siguiente:

1. Tendencias internacionales en este sentido.
2. Calidad y características psicológicas de pasadores y atacadores, tanto de forma
individual como colectiva (compatibilidad psicofisiológica).
3. Nivel técnico y táctico de los jugadores.
4. Edad de los jugadores.
5. Años de entrenamiento.
6. Cantidad de rematadores principales o auxiliares, así como la utilización de estos como atacadores rápidos en el remate, y su maestría en el contraataque.
7. Nivel cultural de los jugadores, que incluye el nivel de desarrollo de las cualidades morales, volitivas, políticas e ideológicas.

SISTEMAS DE JUEGO MÁS UTILIZADOS

Los sistemas de juegos más popularizados actualmente son el 4-2, 6-2 y 5-1. Este último según la tendencia mundial es el que tratan de adoptar la mayoría de los equipos. Ahora bien, ¿qué significa un sistema de juego? Significa, en primer orden, que se conforme sobre la base de las categorías de los jugadores (funciones) en el voleibol:

Rematador principal.

Rematador auxiliar.

Pasadores (también suelen dividirlos en principales y auxiliares).

En segundo orden, que se distribuyan las posiciones (zonas) para cada jugador, por ejemplo:

CINCO ATACANTES Y UN PASADOR (5-1) PRIMERA VARIANTE

AA

AP

AA

AA

AP

P

AA – Atacante auxiliar. AP – Atacante principal. P – Pasador

Las nuevas tendencias del mundo manifiestan que los equipos deben estar conformados de manera que dentro de los seis primeros jugadores se encuentren dos atacantes rápidos por la zona 3, y dos atacantes de contraataque por las zonas 4 y 2, estos se destacan por poseer grandes posibilidades combinaciones en la net. La característica del pasador como único conductor del juego en este sistema, debe ser la de un jugador de grandes capacidades físicas y de un alto desarrollo de las capacidades volitivas. En algunos casos existe un atacante auxiliar que se encarga de realizar la función de pasador en el contraataque, al cual se le denomina jugador universal.

CUATRO ATACANTES Y DOS PASADORES (4-2)

PA

AP

AA

AA

AP

PP

PA – Pasador auxiliar. AP – Atacante principal. AA – Atacante auxiliar. PP – Pasador principal.

Las características de los atacantes principales y auxiliares en este sistema de juego, se corresponden con las del sistema 5-1; sin embargo, el pasador auxiliar tiene la particularidad de poseer mayor responsabilidad en el ataque y en el bloqueo que el pasador principal.

La formación de un equipo puede manifestarse a través de las siguientes variantes:

  1. Sistema de juego 5-1 (cinco atacantes y un pasador)
  2. Sistema de juego 4-2 (cuatro atacantes y dos pasadores)

SEGUNDA VARIANTE

AC

AR

AC

AC

AR

P

AC – Atacante de contraataque o de combinaciones (posición 4 y 2). AR – Atacante rápido. P – Pasador

Como tercer orden, en el caso de jugadores de cambio, debe existir una distribución (sustitución) de posiciones:

  1. Rematador principal por rematador principal
  2. Rematador auxiliar, por otro de igual categoría
  3. Pasador por otro pasador

Todos ellos son introducidos en el juego (preconcebido) con tareas concretas, tanto especiales de ellos como también haciendo suyas las del compañero por el cual entró a jugar.

En los jugadores de cambio también existirán los especialistas por fundamentos técnicos, por ejemplo:

  1. Bloquear en la zona 3
  2. Rematar pases determinados en las combinaciones o cruces que se seleccionan.
  3. Defender zonas determinadas en el terreno
  4. En las formaciones de recibo (con 1, 2 ó 3 jugadores) se plasma claramente tanto el espacio a cubrir en el terreno por los que van a recibir (también los de cambio), como las funciones específicas para el resto de los jugadores que tendrán la plena responsabilidad de recibir donde quiera que está el balón (en algunos equipos de buena calidad, muchas veces esta responsabilidad recae hasta en un solo jugador).

FORMACIONES PARA LA DEFENSA

Se entiende por formación la distribución de las fuerzas fundamentales en la defensa del saque y del remate (defensa del campo) desde el punto de vista táctico, considerando las características físicas y técnicas de los jugadores.

La defensa cuenta en la actualidad con la ayuda del jugador líbero, el cual permite especializar esta cualidad del juego permitiendo que los equipos mejoren ostensiblemente en este aspecto. Las siguientes formaciones y comentarios no tienen en cuenta la ubicación de este jugador especializado, pero se pueden aplicar al mismo.

Las formaciones de defensa están incluidas dentro de un sistema de juego y constituyen una forma de la táctica de equipo para cumplir parcialmente las metas del conjunto. Desde el punto de vista sistémico del juego, las formaciones son agrupaciones de los jugadores mediante los cuales no solo tienen la función de defender el equipo evitando la pérdida de un tanto o del servicio, sino también la función de preparar las condiciones para la construcción del ataque.

Las formaciones de defensa se subdividen en:

1. Formaciones para la defensa del saque, que pueden ser:

  1. Con seis jugadores
  2. Con cinco jugadores
  3. Con cuatro jugadores
  4. Con tres y dos jugadores

2. Formaciones para defensa del remate en la red (defensa del campo) que pueden ser:

1. Formaciones para la defensa del saque (recibo o recepción)

Estos tipos de formaciones son las que se utilizan cuando el equipo contrario va a efectuar el saque y tiene el objetivo de evitar, mediante la construcción del ataque (recibo, pase y remate), que el contrario se anote un punto. El voleibol, como todos los juegos de regreso del balón, tiene la característica que se defiende atacando (siempre en contraataque).

Cuando se observa la evolución técnico – táctica de la defensa del saque, resalta a la vista un gran salto en complejidad y calidad, manifestado en una mayor cohesión del trabajo colectivo (táctica de equipos). Debido a la eficacia del saque en la década de 1960, se introdujo la técnica de recibo con dos manos por abajo, lo cual elevó grandemente las posibilidades de ataque de los equipos.

Las formaciones de la defensa del saque (recibo) han evolucionado mucho hasta nuestros días, si se considera que principalmente en los años de 1950 a 1960 se realizaba con cinco a seis jugadores en el terreno. Posteriormente a partir del año 1960 se comenzó a defender el saque con cuatro, tres, dos y, en ocasiones, existen situaciones especiales en equipos de altísimo nivel que realizan con un solo jugador.

Este desarrollo que ha experimentado la táctica colectiva de la defensa del saque ha sido provocado, entre otras cosas, por las causas fundamentales siguientes:

  1. Introducción y evolución de nuevas reglas de juego.
  2. La introducción de nuevas formas de manipulación del balón (recibo con dos manos por abajo)
  3. Mejoría del contraataque, aprovechando las potencialidades de los rematadores
  4. Elevación del nivel técnico – táctico individual y colectivo, principalmente en el ataque
  5. La validez del principio de una mejor y fluida transición de la defensa al ataque.

Para decidir la selección de una formación de recibo determinada, se deben atender a los requisitos siguientes:

  1. Cubrir lo más eficazmente posible todas las zonas del terreno.
  2. Procurar una transmisión lo más fácil y fluidamente posible de la defensa al ataque
  3. Utilizar de una forma más estratégica y táctica, las potencialidades individuales y colectivas de los jugadores y del equipo, teniendo en cuenta:
  4. Dominio técnico – táctico, tanto individual como colectivo.
  5. Nivel individual de preparación física de los jugadores
  6. Nivel de desarrollo volitivo
  7. Nivel de desarrollo intelectual
  1. Considerar el sistema y forma de juego del equipo
  2. Consideración de las tendencias del juego en el mundo por los diferentes equipos.

a) Formación con seis jugadores:

Cuando se recibía con seis jugadores (con voleo por arriba) se atendía en lo fundamental al primer requisito, sin embargo, esta formación no posibilita una mejor transición de la defensa al ataque, ni tampoco una explotación al máximo de las potencialidades individuales y del equipo. Además esta formación trae consigo la confusión y las indecisiones entre los jugadores en el momento del contacto con el balón. Dicha formación se realiza en forma de W (cruzada).

b) Formación con cinco jugadores:

Esta formación trae implícito que siempre hay un jugador en la red que puede ser: el pasador o un jugador deficiente en el recibo.

En esta alineación por lo regular siempre se retira al pasador de la acción del recibo y, de esta forma, proporcionar condiciones más favorables para él, con el objetivo de que se concentre más en su función y tareas a realizar y, por lo tanto, pueda resolver de manera más eficaz las situaciones concretas del juego.

 

 

 

 

c) Formación con cuatro jugadores:

Esta formación ofrece una de las mejores situaciones para que se produzca una mejor transición de la defensa al ataque. Para la utilización de esta formación se necesita de jugadores rápidos y de gran dominio técnico. Por ejemplo:


 

d) Formación con tres y dos jugadores:

Estas dos formaciones de defensa del saque son las más complejas y difíciles de dominar por cualquier equipo a nivel mundial, lo que se evidencia por los pocos equipos que la utilizan.

 

 

 

El objetivo específico de estas formaciones está dado en la relación del grado de responsabilidad de los distintos fundamentos técnicos. Los jugadores de la zona zaguera que no se incluyen en el recibo (se esconden) en la mayoría de las ocasiones son jugadores contemplados premeditadamente dentro de la táctica de ataque. También son jugadores, en ocasiones, con dificultades en el dominio técnico de la defensa del ataque, o sea, que reciben mal y por esta razón no se les permite recibir y son escondidos.

SISTEMAS BÁSICOS DE ATAQUE

Aporte del Dr. Jorge Ramos. (Cuba)

Existen unos sistemas de ataque básicos que son:

1. 4R-2C (cuatro rematadores y dos pasadores):

En ellos, podemos apreciar que los dos pasadores se distribuyen en oposición, lo que provoca que, cuando uno de ellos abandona la zona delantera y pasa a ser zaguero, su opuesto entra de delantero, por lo que siempre tenemos a uno de los dos para realizar la función de pasador. En el primer nivel, el colocador se ubicará normalmente en zona 3, para posteriormente irse a zona 2, buscando que los jugadores altos ocupen el centro de la red, Este es el sistema más sencillo y, por tanto, el más recomendado para la iniciación A partir de ahora, nos referiremos a él como: 4-2.

 

 

 

 

 

2. 4R-2U (cuatro rematadores y dos universales)

Vemos que ocurre lo mismo que en el anterior caso, con la particularidad de que en este supuesto, será el universal zaguero el que se encargue de colocar mediante algún tipo de penetración, concepto éste que explicaremos posteriormente.

 

 

 

 

 

Habitualmente, los dos pasadores se ubican en zona 2 y 1, aunque también pueden hacerlo en 3 y 6 o en 2 y 6. En este caso, se intentará aprovechar al universal delantero para realizar funciones de rematador y, de esta forma, contar siempre con tres atacantes delanteros. A nivel internacional, algunos autores, sobre todo norteamericanos, denominan a este sistema 6-2, pues de alguna forma disponemos de seis rematadores y dos pasadores, aunque obviamente sólo jueguen seis jugadores. Nosotros vamos a adoptar esta denominación a partir de ahora. Por ello, denominaremos como 6-2 este sistema con dos universales.

3. 5R-1C (cinco rematadores y un pasador)

El tercer sistema, el 5-1 como popularmente se denomina en todos los ámbitos, es actualmente el más difundido, pues lo juegan casi todos los equipos de un cierto nivel. Por cierto, ha provocado una imitación desproporcionado de los equipos todavía en formación, condicionando el desarrollo de los jugadores mucho antes de lo deseado por esa excesiva tendencia a la especialización. 561o representamos una de las posiciones en el gráfico, pues el resto se obtiene simplemente rotando al colocador. Es muy importante entender que este sistema implica un mayor desequilibrio entre las seis rotaciones, pues en tres de ellas habrá tres atacantes delanteros, mientras que en las otras sólo habrá 2 (5).

 

 

 

 

 

Una de las razones de esta proliferación del sistema 5-1, es que en muchos casos se imitan sistemas y filosofías de equipos que no se corresponden a las realidades, necesidades y, por supuesto, a los posibilidades de esos equipos.

Existen otras posibles combinaciones (3R-3C, 4R-1U-1C, 6U). Pero, realmente, se empieza a utilizar otra nomenclatura donde, básicamente, desde el punto de vista atacante, los equipos están constituidos por un colocador, dos receptores principales, que a su vez son rematadores auxiliares de tiempos largos, dos atacantes principales, que suelen responsabilizarse de los ataques del primer tiempo, y un opuesto al pasador, con funciones varias, entre las que se suele encontrar, sobre todo en los equipos masculinos, el ataque desde zaguero.

De todas formas, parece que la fiebre de la especialización total está desapareciendo, y existe una tendencia a que, tanto en el ataque como en la defensa en primera línea, todos, al menos el mayor número de jugadores, sean capaces de atacar todo tipo de balones.

Si atendiésemos a las necesidades defensivas, nos encontraríamos con unos planteamientos mucho más complicados, donde la distribución de los bloqueadores principales y auxiliares), al ser combinados con los receptores y con los atacantes, así como con el/los colocador/es, nos ofrecerían múltiples opciones. Esta distribución debe ir de acuerdo a las características y objetivos de cada equipo.

La táctica son las decisiones que se toman al poner en práctica algún sistema de juego de ataque o de defensa.

Los sistemas:

Ofensivos: pretenden que la pelota bote en campo contrario

Defensivos: buscan tocar la pelota antes de que toque en campo propio, en condiciones para organizar el ataque siguiente.

A pesar de ello, como los toques permitidos sólo son tres, la transición de la defensa al ataque es muy rápida; puede considerar se que el primer toque defensivo (recepción) ya es el primer toque ofensivo.

LOS SISTEMAS DEFENSIVOS:

Los sistemas se representan mencionando el número de jugadores en las distintas líneas (ataque y defensa), empezando por las posiciones más cercanas a la red:

Sistema 1-3-2 o en W (recepción del servicio).

Este sistema se emplea cuando sirve el equipo contrario. Cinco jugadores esperan el servicio, distribuidos por el campo, en una formación que recuerda a la letra W. Puesto que en la recepción de servicio no puede realizarse el bloqueo, un jugador se queda cerca de la red para preparar la colocación.

Sistema 1-2-3 (con bloqueo de uno)

Es conveniente utilizar este sistema cuando el adversario ataca por la posición 3. Los jugadores 5, 6 y 1 están en la línea de defensa; el jugador de la posición 3 es el que intenta el bloqueo y los jugadores 4 y 2 se abren hacia los lados detrás del bloqueo, cubriendo la zona de ataque.

Sistema 2-1-3 o 2-2-2 (con bloqueo de dos).

Los bloqueadores pueden ser tanto los jugadores de las posiciones 4 y 3 como 3 y 2, (depende ataque del contrario) El resto de jugadores ayudan a cubrir el campo que dejan los que se incorporan al bloqueo.

Sistema 3-1-2 o 3-2-1 (con bloqueo de tres).

En este caso son los tres delanteros los que se incorporan al bloqueo.

LOS SISTEMAS OFENSIVOS:

Se distinguen por la situación del pasador.

Sistema por turnos.

Cada jugador ejerce su función según el lugar que le toca por la rotación. Una vez efectuada la recepción, la pelota se pasa a la línea de ataque, donde el pasador (normalmente situado en la posición 3), puede pasar la pelota en condiciones a los rematadores (posiciones 4 y 2). Todos los jugadores de la zona de ataque son colocadores y rematadores, y también sus compañeros cuando ocupen estas posiciones.

Sistema para especialistas.

En este caso, si bien los jugadores de la defensa no pueden pasar a rematar, aunque sean especialistas, el colocador puede ser cualquiera de los jugadores del equipo que se encuentre en la pista de juego. En este caso, el colocador debe ocupar el lugar que le corresponde por rotación durante el servicio, pero, una vez la pelota está en juego, el jugador especialista puede ir a ocupar la posición que mejor le vaya o la que se haya acordado para la colocación.

BIBLIOGRAFÍA

http://voleyjarellas.blogspot.com/

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